Guías
Las situaciones que atascan, y cómo salir de ellas.
Cuestiones de método y de tacto, resueltas en unos minutos de lectura. Cada guía trata una situación concreta, no un tema general, y remite a la herramienta que hace el cálculo cuando la hay.
Método
Cómo calcular, en concreto, cuando el reparto no es evidente.
Habitaciones de distinto tamaño: ¿hay que pagar el mismo alquiler?
Qué justifica una diferencia de alquiler entre habitaciones, qué no la justifica y cómo calcularla sin cobrar la diferencia dos veces.
Un compañero de piso se va antes de acabar el contrato: cómo recalcular las cuentas
El prorrateo del mes empezado, la fianza, los gastos pendientes de ajustar y lo que realmente cambia la cláusula de solidaridad.
Fin de semana de esquí: cómo repartir los gastos cuando no todos esquían
Lo que se reparte entre todo el grupo, lo que solo concierne a los esquiadores, y el caso de quien esquía un solo día.
Un amigo llega dos días más tarde: cómo ajustar su parte
El prorrateo por noches, lo que no se prorratea, y el caso de quien viene solo por el día.
Gasolina y peajes: cómo repartir cuando se viaja en coche entre varios
¿Paga el conductor su parte, hay que contar el desgaste del vehículo, y cómo repartir entre dos coches con distinto número de pasajeros?
Dividir la cuenta cuando algunos no bebieron alcohol
Por qué el alcohol rompe la división igualitaria más que cualquier otra partida, y las dos formas de tratarlo sin contar hasta el céntimo.
¿Una pareja cuenta como una parte o como dos?
El criterio que decide no es la pareja sino el consumo, y por qué dos líneas valen más que una parte doble.
Situación
Lo que el cálculo no resuelve: pedir, insistir, hablarlo sin romper el grupo.
Cómo pedirle a un amigo que te devuelva el dinero sin parecer tacaño
El momento adecuado, la forma correcta de decirlo y por qué importa menos el importe que el tiempo transcurrido.
El amigo que siempre paga menos: cómo abordarlo
Distinguir el olvido del desequilibrio deliberado, y la conversación que resuelve el tema sin romper el grupo.
Alguien discute un gasto del grupo: cómo resolverlo
Volver al detalle en lugar del saldo, qué se puede renegociar y qué ya no, y la regla que hay que fijar para la próxima vez.
Por qué la hoja de cálculo de gastos compartidos muere a las tres semanas
No es ni la fórmula ni el rigor: es que el coste de introducir los datos lo paga una sola persona mientras que el beneficio va para todo el grupo.
