Método
Habitaciones de distinto tamaño: ¿hay que pagar el mismo alquiler?
No, y nada lo impone. El tamaño de la habitación justifica una diferencia, pero solo en la parte del alquiler correspondiente a las habitaciones: las zonas comunes se dividen a partes iguales, porque su uso no depende del tamaño de la habitación. Aplicar la diferencia a todo el alquiler hace que la habitación grande pague la diferencia dos veces.

Lo que justifica una diferencia, y lo que no
La superficie privativa es el único criterio que todo el mundo acepta sin discusión, porque se mide. Un baño accesible solo desde una habitación, un balcón privativo o la ausencia de ventana se suman habitualmente, con diferencias de entre un diez y un quince por ciento. En cambio, la antigüedad en el piso, el nivel de ingresos o el hecho de volver más a menudo los fines de semana no justifican una diferencia de alquiler: son acuerdos, y se renegocian con cada cambio de situación, lo que los hace inestables.
El error que hace pagar la diferencia dos veces
El reparto más habitual consiste en dividir el alquiler total en proporción a la superficie de las habitaciones. Parece justo y no lo es: la cocina, el salón y el pasillo sirven tanto a quien duerme en nueve metros cuadrados como a quien duerme en dieciocho. Repartirlos en proporción a la habitación equivale a facturar la misma diferencia una segunda vez. En un piso donde las zonas comunes representan la mitad de la superficie, la diferencia real entre dos habitaciones es dos veces menor que la que da una división bruta por metro cuadrado.
El método que funciona
Divide el alquiler en dos partes según las superficies: la parte de las zonas comunes y la parte de las habitaciones. Reparte la primera a partes iguales entre los compañeros de piso, la segunda en proporción a la superficie de cada habitación, corregida por sus ventajas y sus defectos. Suma ambas. En un piso de sesenta metros cuadrados a novecientos euros, con dos habitaciones de diez y veinte metros cuadrados y treinta metros cuadrados de zonas comunes, se obtienen 375 euros y 525 euros, donde una división bruta habría dado 300 y 600.
Poneos de acuerdo por escrito
Ninguna norma impone un reparto entre compañeros de piso: el contrato fija el alquiler debido al propietario, el reparto interno depende de vuestro acuerdo. Ese acuerdo no necesita ser notarial, pero debe existir en algún sitio más allá de la memoria de cada uno. Un mensaje en el chat del grupo, con la clave elegida y la fecha, basta para evitar la discusión del año siguiente, sobre todo cuando alguien se va.
Para recordar
- Ninguna ley española impone una clave de reparto del alquiler entre compañeros de piso: solo el contrato vincula a los firmantes con el propietario.
- Las zonas comunes de un piso compartido se reparten a partes iguales entre los inquilinos, porque su uso no depende del tamaño de la habitación.
- Repartir la totalidad de un alquiler en proporción a la superficie de las habitaciones hace pagar la diferencia dos veces, una en la habitación y otra en las zonas comunes.
- Una habitación con baño privado suele valorarse entre un diez y un quince por ciento por encima de una habitación de la misma superficie sin baño.
- Una habitación sin apertura al exterior no se considera una estancia habitable según la normativa, lo que la descarta como habitación principal.
- La superficie habitable excluye las zonas cuya altura de techo es inferior a 1,80 metros.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cobrar un alquiler distinto según la habitación?
Sí. El contrato fija el alquiler total debido al propietario, el reparto entre compañeros de piso es un acuerdo privado. Escríbelo, aunque sea en un mensaje de grupo.
¿Cuenta el baño común como zona común?
Sí, si es compartido. Solo un baño accesible únicamente desde una habitación cuenta como superficie privativa de esa habitación.
¿Hay que contar el balcón en la superficie?
Un balcón privativo justifica un pequeño aumento, del orden del cinco por ciento, pero no se suma a la superficie habitable, que solo cuenta el interior.
¿Y si las habitaciones tienen el mismo tamaño pero una es más luminosa?
Una diferencia es defendible si hay consenso, pero es difícil de cuantificar objetivamente. Muchos pisos compartidos prefieren sortear la asignación de habitaciones y pagar la misma parte.
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