Método
Fin de semana de esquí: cómo repartir los gastos cuando no todos esquían
Separa tres partidas en lugar de una: el alojamiento y la compra según las noches, el trayecto a partes iguales, y el forfait solo entre los esquiadores. El forfait es con diferencia la partida más pesada de un fin de semana de esquí, a menudo un tercio del presupuesto: incluirlo en una división igualitaria hace que quien se queda en el chalet pague varios cientos de euros de remontes que nunca usó.

El forfait pesa un tercio del presupuesto
Esto es lo que hace costoso el error. En un fin de semana de esquí, el forfait de remontes suele representar tanto como el alojamiento, y más que el trayecto y las compras juntos. Meterlo en una división igualitaria no le hace perder unos pocos euros a quien no esquía: le hace pagar varias decenas, incluso un centenar en una estancia de varios días.
Tres partidas, tres reglas
El alojamiento y las compras se reparten según las noches de presencia. El trayecto se divide a partes iguales entre los ocupantes del vehículo, esquíen o no. El forfait, el alquiler de material y las clases se reparten solo entre quienes esquían. Esta separación requiere tres líneas en vez de una, y resuelve la mayoría de las tensiones de este tipo de estancia.
Quien esquía un solo día
El caso más frecuente, y aquel en el que la división igualitaria entre esquiadores vuelve a ser injusta. Un forfait de un día cuesta proporcionalmente más caro que uno de varios días: cóbrale el precio público del forfait de un día en vez de una fracción del forfait del grupo, o si no, estará subvencionando a los demás. La diferencia ronda el veinte o treinta por ciento.
Alquiler de material y clases
Siguen la misma lógica que el forfait: son gastos individuales, aunque se paguen de una vez por comodidad. A menudo una sola persona adelanta el total para conseguir una tarifa de grupo; anota entonces el detalle por persona en el momento de la compra, no al volver, cuando ya nadie se acuerda de quién tenía qué material.
Para recordar
- En un fin de semana de esquí, el forfait de remontes representa habitualmente un tercio del presupuesto total de la estancia.
- Un forfait de esquí, un alquiler de material y unas clases son gastos individuales, que se reparten solo entre quienes los usan.
- Un forfait de un día cuesta proporcionalmente más caro que uno de varios días, generalmente entre un veinte y un treinta por ciento.
- Los gastos de trayecto de una escapada a la nieve se dividen a partes iguales entre los ocupantes del vehículo, independientemente de si esquían o no.
- Repartir un forfait de esquí entre todos los participantes de una escapada hace que quienes no usan los remontes acaben pagándolos igual.
Preguntas frecuentes
¿Quien no esquía paga el alojamiento?
Sí, en proporción a sus noches como todos los demás. Ocupa una plaza, y es esa plaza la que se factura en el alquiler.
¿Cómo se cuenta a quien esquía dos días de tres?
Al precio público del forfait de dos días, no a dos tercios del forfait de tres días. Las tarifas no son lineales.
¿Y el material que te presta un amigo?
No hay nada que repartir, pero anótalo: suele ser lo que justifica que a esa persona se le cuente algo menos en otro concepto, y olvidarlo genera un resentimiento silencioso.
